Articulación Témporomadibular (ATM) y Sus Disfunciones

La articulación temporomadibular (ATM) es aquella que conocemos coloquialmente como mandíbula, en la cual el cóndilo mandibular (convexo) del hueso maxilar inferior articula con la glena (cóncava) que pertenece al hueso temporal; de ahí su nombre.

La ATM es clave en el tratamiento de numerosas patologías que nunca te habrías imaginado: cefaleas tensionales, cervicalgias de repetición e incluso episodios de vértigo.

También tiene sus propias lesiones primarias como chasquidos meniscales (¡Sí, esta articulación tiene menisco, como las rodillas!), bloqueos articulares, dolor dental sin patología dentaria que lo justifique, impotencia funcional en la masticación, limitación de la apertura de la boca o simplemente, dolor local de esta articulación o de la musculatura que la controla.

Y por si todo esto fuera poco, la ATM tiene además un papel crucial en el bienestar de nuestro aparato estomatognático y nuestra postura.

La afección mandibular que nos llega a consulta de forma más recurrente está relacionada con el bruxismo, una patología que se asocia a apretar la mandíbula o “rechinar” los dientes. (Si quieres saber más sobre esta patología pincha en este enlace).

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Terapia Miofascial

La fascia es una red ininterrumpida, que controla todos los componentes de nuestro cuerpo y cuando una parte ésta queda lesionada puede afectar tejidos que están muy alejados del original sitio de la herida.  La presencia de restricciones crea “incomodidades” que  entorpece el funcionamiento correcto de todos los sistemas corporales. El sistema fascial puede encontrarse en una excesiva tensión o puede estar demasiado distendida, en ambas queda la función alterada. Un pequeño cambio causa gran estrés en cualquier parte del cuerpo.

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ELECTRÓLISIS PERCUTÁNEA MUSCULOESQUELÉTICA (EPM) ECOGUIADA

¿Qué es?

La EPM es una técnica de fisioterapia invasiva que consiste en la aplicación de corriente galvánica a través de agujas de acupuntura sobre el tejido degenerado, provocando una reacción química que  destruye este tejido sin afectar a las células sanas. Esta reacción provoca una respuesta inflamatoria para activar la fagocitosis del tejido degenerado destruido por la corriente y posteriormente, una sutil cicatrización de la zona.

¿Cómo se aplica?

Para localizar de la forma más exacta el tejido degenerado dentro de cualquier estructura, se debe de realizar una ecografía músculo esquelética.

Una vez localizada la zona a tratar, se aborda la estructura mediante una aguja de acupuntura y siempre, se realizará el procedimiento ecoguiado, es decir que, mediante el ecógrafo controlamos que la aguja llegue al punto exacto donde queremos realizar la electrólisis.

¿Qué se siente?

Esta técnica puede resultar algo dolorosa dependiendo también de la sensibilidad del tejido donde se aplique. La sensación que provoca es de una especie de “quemazón” durante muy pocos segundos que dura la descarga.

El dolor tras la sesión puede tardar en desaparecer unos 3 o 4 días.

Esta “nueva” técnica de tratamiento de lesiones de partes blandas ha sido toda una “revolución” en el mundo de la fisioterapia; sobretodo en el ámbito de la fisioterapia deportiva, ya que deportistas de alto nivel, que asumían como crónicas e incurables muchas lesiones, han conseguido grandes resultados con ella.

No obstante, aunque es una parte importante del tratamiento de fisioterapia, necesita de otros tratamientos complementarios para conseguir resultados óptimos y evitar recaídas, como por ejemplo un buen trabajo de readaptación deportiva u otras técnicas de electrotermoterapia que complementen el trabajo regenerativo.